jueves, 31 de diciembre de 2015

FELIZ AÑO NUEVO


VIDA DE SANTOS - 31 de diciembre, día de Santa Melania la Joven


31 de diciembre, día de Santa Melania la Joven


Hoy, 31 de diciembre, conmemoramos a Santa MELANIA LA JOVEN, Penitente.

SANTA MELANIA LA JOVEN (383-439) nació en Roma, en el seno de una familia aristócrata.

Santa Melania la Joven nació heredando dos longevos linajes. Era hija del senador Valerio Publicola, de la gens Valeria, y de Celonia Albina, de la gens Celonia, ambas familias de gloriosa ascendencia en Roma.

Por otro lado, también era nieta de Santa Melania la Anciana. Hasta su juventud, Santa Melania la Joven vivió en el palacete que su padre poseía en el centro de Roma.

Siendo una muchacha tuvo oportunidad de conocer a San Jerónimo y al papa San Dámaso, quienes influyeron hondamente en su espíritu.

A los 14 años, Melania se casó con un primo suyo por el lado de la gens Valeria llamado Piniano, quien también alcanzaría la santidad.

Procrearon dos hijos, pero ambos fallecieron de tierna edad. Por eso, a los veinte años Santa Melania la Joven le transmitió a su esposo sus deseos de vivir una vida ascética y monástica. Él estuvo de acuerdo.

Así fue como se retiró a vivir en una villa de su familia cerca de Roma, llevándose a todos sus sirvientes. Cuando sus padres se enteraron se molestaron sobremanera, y sólo la intercesión de Santa Melania la Anciana por su nieta consiguió que respetaran sus acciones.

En 406 Santa Melania se estableció en Nola, cerca de su pariente lejano San Paulino, pero en 408, ante la invasión de los bárbaros, prefirió mudarse a las fincas que su familia poseía en África, en 410.

Ahí precisamente conoció a San Agustín, con quien mantuvo una amistad muy sólida. En esta peregrinación, Santa Melania la Joven iba acompañada de Piniano, su cónyuge, y de su madre, Albina, además de por un centenar de sirvientes.

Esta peculiar comunidad monástica prosiguió luego por Egipto, cuna del monaquismo oriental, donde Santa Melania aprendió mucho sobre el modo de vida de los monjes egipcios.

La peregrinación terminó en Jerusalén; ahí Santa Melania se estableció para llevar una estricta vida eremítica, y mandó construir una pequeña celda al pie del Monte de los Olivos, un lugar privilegiado por muchos otros ascetas.

Luego de que Piniano, su esposo, falleciera en 431, Santa Melania la Joven fundó un monasterio femenino en un lugar muy aislado, seguido de otro masculino años después; ambos dotados de reliquias de santos mártires, así como de extrema severidad, al estilo egipcio.

Al final de la vida de Santa Melania la Joven, la inmensa riqueza que alguna vez poseyó terminó siendo distribuida íntegramente entre los pobres.

El culto a Santa Melania la Joven comenzó casi de inmediato en Oriente, mientras que en Occidente se dio apenas a partir del siglo IX. De manera oficial, su culto fue aprobado en 1908 por el papa San Pío X.

SANTA MELANIA LA JOVEN nos enseña que la voluntad puede conducirnos a una vida virtuosa.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

PENSAMIENTOS QUE SANAN- PARA EL 2016

PENSAMIENTOS QUE SANAN
PENSAMIENTO CURATIVO

“Yo tengo la protección del amor de DIOS, en el yo soy seguridad, perdono a quienes me han ofendido y me perdono a mi mismo por dejarme herir, ahora puedo hacer de mi vida lo que yo deseo “
“Todo está bien, el mundo es amable, puedo vivir confiado, yo estoy en paz con la naturaleza y con la vida”
“Ahora confió en el proceso de mi vida, me acepto a mi mismo con amor, mi vida transcurre en completa seguridad”
“Yo estoy ahora abierto a la vida y lo que ella me ofrezca lo acepto con alegría, ahora aprendo a mirar el mundo bajo el prisma del amor.”
“Acepto el divino plan en mi vida como guía, en DIOS yo soy seguridad”
“Mi pensamiento es ahora de paz de calma y de armonía, imaginando un color azul rodeando nuestro cuerpo”
“yo ahora perdono a mis semejantes porque no saben vivir en una forma que a mí me haga feliz, me perdono a mí mismo, sin depósitos de rabia y de rencor, la vida es fácil, llana y yo soy libre para disfrutarla.”
“Mis pensamientos son ahora de armonía, de paz y amistad con mis semejantes, yo me amo y me acepto a mi mismo ahora me siento libre para ser yo mismo.”
“Con alegría dejo yo el pasado atrás, ahora estoy en paz”
“Me propongo vivir ahora en la alegría, estar vivo es mi gran felicidad”
“Ahora rechazo toda influencia negativa del grupo de gente que me rodea y del calendario, ahora soy libre de toda gripa y de la congestión mental por embotellamiento del pensamiento ajeno donde solo cabe el mío”
“El pasado esta ido y perdonado no lo necesito, lo dejo ir y yo quedo en paz”
“Yo acepto amorosamente mi cuerpo, mi mente y mis sentimientos”
“Lleno de amor me perdono a mí mismo, si falte por ignorancia, ahora soy libre”
“Amándome y aceptándome a mí mismo construyo ahora un mundo amable y pacifico, en el cual vivir sea un placer”
“Con alegría dejo atrás el pasado, la vida es dulce, yo estoy lleno de dulzura y amor”

“Yo vivo en el ahora, cada momento es nuevo para mí, ahora percibo que soy especial y único en el universo, porque soy una creación perfecta de DIOS, me acepto a mi mismo con amor”
“Es posible disfrutar con alegría cada experiencia del día, desde hoy amo la vida”
“Existe para mí un camino nuevo, siempre mejor porque me enriquece con experiencias no vividas, yo doy el paso hacia el con confianza y alegría”
“Ahora dejo que se esfume todo lo que no sea amor, pongo mi futuro en manos de DIOS, confió en que todo lo que necesito me será concedido a su debido tiempo”
“yo soy una manifestación de vida que es la expresión creadora del mismo DIOS, cada instante y ocupación ve activarse en mi la conciencia de mi verdadero AMOR, yo ahora me doy respaldo a mí mismo y me acepto con amor.”
“Yo soy mismo quien produce la alegría y la dulzura en cada instante de mi vida, ahora me concentro en crearlas y no esperar que me lleguen desde afuera”
“Yo soy seguridad es maravilloso tener sentimientos son normales y aceptables”
“Yo irradio solo paz y armonía, cuyas vibraciones cubren todo lo que me rodea y vuelven hacia mí, por eso cada vez me siento mejor más sereno y más feliz”
“Ahora estoy pronto a escuchar la voz de DIOS en mi y oír es mi gran alegría, la vida es una y yo soy uno con todo lo que existe”
“La armonía me rodea, yo escucho con amor todo aquello que es amable, agradable y bueno, yo estoy centrado en el amor”
“Solo lo positivo puede funcionar”


VIDA DE SANTOS - 30 de diciembre, día de San Félix I

30 de diciembre, día de San Félix I


Hoy, 30 de diciembre, conmemoramos a San FÉLIX I, 26º Papa.

SAN FÉLIX I (¿210?-274) nació en Roma.

De lo poco que sabemos acerca de la vida de este papa, consta en el Liber Pontificalisque fue hijo de un hombre llamado Constantino.

Tras la muerte del papa San Dionisio, San Félix I fue electo como 26º papa el 5 de enero de 269.

Fue el autor de una importante epístola dogmática sobre la unidad de la persona de Cristo conteniendo sus dos naturalezas, humana y divina.

Con el apoyo del emperador Aureliano, San Félix I dio su venia a Pablo de Samosata en la disputa teológica por la que había sido depuesto como obispo de Antioquía.

A San Félix I se le atribuye un decreto para que las misas se celebraran sobre las tumbas de los mártires, e inicia la costumbre de que éstos sean enterrados bajo el altar mayor de las iglesias.

Se trata de una práctica sacramental importante que establecía los usos de la Iglesia en aquellos primeros inicios.

Debido a una confusión histórica, durante mucho tiempo se creyó que el papa San Félix I había fallecido como mártir, pues es lo que asientan las actas del Concilio de Éfeso, del año 431.

No obstante, en el siglo veinte se descubrió un error de transcripción en el que se copió iun, o sea junio, en vez de ian, o sea enero, lo cual lo había referido a otro mártir del mismo nombre.

San Félix I falleció en Roma el penúltimo día de 274. Fue sucedido por el papa San Eutiquiano.

SAN FÉLIX I nos ofrece un ejemplo de la fervorosa actividad de los primeros papas.

martes, 29 de diciembre de 2015

VIDA DE SANTOS - 29 de diciembre, día de Santo Tomás Becket

29 de diciembre, día de Santo Tomás Becket


Hoy, 29 de diciembre, conmemoramos a Santo TOMÁS BECKET, Mártir.

SANTO TOMÁS BECKET (1118-1170) nació en Londres, hijo de un acaudalado comerciante de origen normando.

Gracias al apoyo de su familia, Santo Tomás Becket recibió de joven una formación privilegiada, con estudios en París, Bolonia y Auxerre.

A su regreso a Londres, Santo Tomás Becket formó parte del círculo de personas íntimas del arzobispo de Canterbury, Teobaldo, quien lo ordenó sacerdote en 1146, así como archidiácono suyo.

Este nombramiento lo llevó a la cercanía del joven rey Enrique II, con quien entabló una muy buena amistad. La estimación y confianza que el rey le llegó a tener fueron tales, que en 1155 lo nombró canciller del reino.

En ese elevado puesto Santo Tomás Becket gozaba de la magnificencia y el lujo de la corte, y se mostró siempre como defensor leal de los derechos de su amigo y monarca.

Cuando en 1161 falleció Teobaldo, Enrique II, haciendo uso de una facultad que el papa le había concedido, designó sucesor a Santo Tomás Becket como arzobispo de Canterbury.

A Santo Tomás le tomó tiempo y esfuerzo aceptar lo que a simple vista parecía un privilegio, y antes de hacerlo le advirtió a Enrique II que el nombramiento habría de costarles a ambos la amistad que tanto apreciaban.

Así, en 1162 Santo Tomás Becket se convirtió en arzobispo de Canterbury, y con ello en la autoridad religiosa más importante del reino de Inglaterra.

Al ocupar el cargo, Santo Tomás cambió completamente su forma de vida: repartió sus riquezas entre los pobres, y cotidianamente vivió en el rígido ascetismo de la orden benedictina.

Los acontecimientos sucedieron como él lo había intuido, pues Santo Tomás estaba determinado a defender enérgicamente los derechos de la Iglesia, oponiéndose a que el rey de Inglaterra tuviera primacía sobre el papa y sobre los arzobispos, como pretendía Enrique II.

Así las cosas, en 1164 Santo Tomás se negó a reconocer las “Constituciones de Clarendon”, ordenanzas que estipulaban la sumisión de los obispos a Enrique II.

Esta negativa, además de la franca enemistad del rey, le valió a Santo Tomás Becket el ser exilado a Francia, acusado de alta traición.

Santo Tomás Becket se refugió entonces en Sens, en un monasterio, donde permaneció seis años. En ese sitio tuvo lugar su entrevista con el papa Alejandro III, quien le recomendó la moderación.

Fue por eso que en 1170 Santo Tomás aceptó la oferta de paz que le extendió Enrique II. Aun intuyendo que su muerte sería inminente, regresó a Inglaterra, y en Londres fue recibido con entusiasmo por sus seguidores. Su postura política, empero, se volvía cada vez más incómoda para el régimen.

Entonces, un par de días antes del final de ese año, cuatro personajes allegados a Enrique II se presentaron para ultimar al arzobispo, quien se encontraba de rodillas ante el altar mayor de la catedral de Canterbury. Santo Tomás Becket fue asesinado de un tajo de espada en el cráneo.

Tras el crimen, de manera espontánea surgió un fervoroso culto por este defensor de la Iglesia, y su tumba se convirtió muy pronto en un concurrido lugar de peregrinación.

Tan solo tres años después, Santo Tomás Becket fue canonizado en 1173 por el papa Alejandro III, quien lo designó “Mártir de los derechos y libertades de la Iglesia”.

Las circunstancias en torno a la vida de Santo Tomás Becket anteceden lamentablemente el cisma protestante que habría de ocurrir cuatro siglos después.

SANTO TOMÁS BECKET nos ofrece un ejemplo de celo y responsabilidad al ejercer los cargos más elevados.

VIDA DE SANTOS - 28 de diciembre, día de San Gaspar de Búfalo

28 de diciembre, día de San Gaspar de Búfalo


Hoy, 28 de diciembre, conmemoramos a San GASPAR del BÚFALO, Fundador.

SAN GASPAR DEL BÚFALO (1786-1837) nació en Roma, en el seno de una familia dedicada a la servidumbre.

Con el nombre de Gaspar Melchor Baltazar vino al mundo el hijo de Antonio del Búfalo, cocinero de la familia de un príncipe, y de Anunciata Quartieroni.

De niño, San Gaspar fue muy enfermizo, y con su madre pasaba mucho tiempo en la iglesia. Cuando enfermó de la vista, su curación fue atribuida a San Francisco Xavier; Gaspar conservó toda su vida devoción por ese santo.

En 1808, San Gaspar del Búfalo fue ordenado sacerdote en la basílica de San Juan de Letrán, en Roma; su vocación principal fue predicar entre el campesinado pobre.

Poco tiempo después, Napoleón Bonaparte se apoderó militarmente de la Ciudad Eterna. Por negarse a jurarle fidelidad, San Gaspar del Búfalo fue encarcelado; cuatro años estuvo preso en las cárceles de Bolonia, Imola y Córcega.

Cuando Napoleón fue derrotado por fin en 1814, San Gaspar pudo regresar a Roma, cuya normalidad se restablecía poco a poco.

Sabiendo de su experiencia entre los campesinos pobres, el papa Pío VII le encomendó predicar con fervor por los rincones más remotos de Italia, con el fin de apoyar la restauración moral y religiosa del país.

En estas circunstancias, San Gaspar del Búfalo fundó en 1815 la Congregación de los Misioneros de la Preciosa Sangre de Cristo, con el objetivo de predicar y evangelizar luego de los años de la invasión napoleónica, tan difíciles para la Iglesia.

En 1834, junto con la madre María de Matías, estableció la rama femenina de su Congregación, las Hermanas de la Adoración de la Preciosísima Sangre.

San Gaspar insistió siempre en que las casas de sus Misioneros se establecieran en los barrios más marginados de las ciudades, o en las regiones más conflictivas.

Antes de cumplir los 52 años de edad falleció en Roma San Gaspar del Búfalo. Fue canonizado por el papa Pío XII en 1954.

SAN GASPAR DEL BÚFALO nos enseña la importancia de trabajar con entusiasmo en las épocas difíciles.

27 de diciembre, día de San Juan


27 de diciembre, día de San Juan


Hoy, 27 de diciembre, conmemoramos a San JUAN, Apóstol y Evangelista.

SAN JUAN (¿?-98/101) nació en Betsaida, el actual El Aradsch, cerca de Mahjar, en Siria.

San Juan fue hijo de Zebedeo y de Salomé, y hermano de otro de los Apóstoles, Jacobo el Mayor; ambos eran pescadores. Por su temperamento enérgico, Jesús los llamaba “hijos del trueno”.

Primeramente San Juan fue discípulo de San Juan Bautista, y luego siguió a Jesús, convirtiéndose en su “apóstol querido”. San Juan era el más joven de los discípulos de Jesús, y asimismo fue el más longevo.

Tal vez se recuerda más a San Juan porque fue el apóstol que descansó su cabeza en el hombro del Maestro en la Última Cena. También fue el único de ellos que estuvo al pie de la Cruz, y fue quien después se hizo cargo de la Virgen María.

Por tradición existe el acuerdo de identificar a San Juan el Apóstol con San Juan el Evangelista, y a éste con el autor del Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento y el único de carácter profético.

De tratarse de la misma persona, tras la muerte de Jesús a San Juan predicó desde antes del año 57 en Asia Menor, y se estableció concretamente en Éfeso, actualmente ciudad en ruinas en Selçuk, Turquía.

El apostolado de San Juan al frente de la Iglesia de Éfeso tuvo notable éxito en la difusión del primitivo cristianismo, y duró largos años.

Sin embargo, con las persecuciones contra cristianos ordenadas por el emperador Domiciano San Juan se vio en problemas al negarse a rendir a rendir culto en el templo de Diana-Artemisa.

El sacerdote mayor le ordenó entonces beber un veneno de la misma copa de la que frente a sus ojos habían bebido dos malhechores, cayendo muertos en el acto.

Se cuenta que San Juan hizo la señal de la Cruz sobre la copa, y a continuación el veneno se transformó en una serpiente que se deslizó fuera del recipiente; San Juan bebió sin que le ocurriera nada, y además echó su túnica sobre los dos infelices, quienes instantáneamente recuperaron la vida.

Hacia el año 95 San Juan fue llevado prisionero a Roma, donde en la Porta Latina fue condenado al suplicio de recibir un baño de aceite hirviendo, pero San Juan lo recibió como si de agua fresca se tratara.

Entonces lo condenaron al exilio en la isla de Patmos, a unos 70 kilómetros de Éfeso. Fue en ese lugar donde se cree que tuvo las revelaciones del Apocalipsis y donde escribió ese libro.

Con el emperador Nerva (96-98), más tolerante hacia los cristianos, San Juan pudo regresar a Éfeso, donde habría redactado su Evangelio, tal vez el más espiritual y conceptual de todos.

San Juan falleció de avanzada edad en Éfeso. Por las alturas que alcanza su teología, a San Juan se le atribuye como símbolo un águila.

SAN JUAN nos enseña los fundamentos originales de la doctrina de Jesús.