viernes, 7 de octubre de 2016

5 de octubre, día de San Tranquilino Ubiarco Robles

5 de octubre, día de San Tranquilino Ubiarco Robles


Hoy, 5 de octubre, conmemoramos a San TRANQUILINO UBIARCO ROBLES, Mártir.

SAN TRANQUILINO UBIARCO ROBLES (1899-1928) nació en Zapotlán el Grande, la actual Ciudad Guzmán, en Jalisco, México.

San Tranquilino vivió una infancia llena de prevaricaciones, comenzando con que fue un bebé que vino al mundo fuera del matrimonio, en condiciones muy humildes.

A pesar de la pobreza del medio en que nació, Tranquilino realizó sus estudios primarios en el Asilo del Salvador, donde surgió su vocación religiosa. A los 10 años de edad fue admitido en el Seminario Auxiliar, en Zapotlán, y en 1918 ingresó al Seminario Conciliar de Guadalajara, la capital del estado.

Desde que fue nombrado presbítero en 1923 mostró un profundo interés por la labor social de la iglesia, preocupándose especialmente por el bajo nivel de vida de los obreros y trabajadores.

San Tranquilino Ubiarco Robles comenzó su carrera como párroco de Juchipila, cuando la situación política de su país, que venía saliendo de una revolución armada, condujo a una confrontación entre el Estado y la Iglesia.

A partir de entonces, se le designó como vicario de la parroquia de Lagos de Moreno. San Tranquilino destacó por su celo sacerdotal, su elocuencia como predicador y su continua disposición para la acción en favor del prójimo.

Cuando la persecución religiosa se recrudeció, la parroquia de Tepatitlán quedó vacante; fue San Tranquilino quien llegó como vicario con funciones de párroco para atender los servicios religiosos, a pesar del peligro que representaba.

Durante casi un año y medio, San Tranquilino ejerció el sacerdocio en la clandestinidad, casi siempre en casas particulares, muchas veces disfrazado de trabajador.

Encontrándose en Guadalajara adquiriendo lo necesario para administrar los sacramentos, el padre Tranquilino fue advertido de que la zona en la que actuaba era de las más peligrosas, pero él respondió simplemente: “Ya me voy a mi parroquia; a ver qué puedo hacer, y si me toca morir por Dios, ¡bendito sea!”

La noche antes de celebrar un matrimonio, pernoctando en una casa particular, San Tranquilino Ubiarco Robles fue aprehendido por las autoridades y el ejército. Recluido en la cárcel conservó un buen temple, e invitó a los demás presos a rezar el Rosario con él.

A la mañana siguiente, camino al árbol donde debía de ser ahorcado, quiso saber cuál era el soldado que habría de ejecutar la orden, para perdonarlo. El soldado en cuestión se negó a matar a un sacerdote, y ello le costó la vida horas más tarde.

Antes de ser colgado, San Tranquilino bendijo la soga que lo habría de asfixiar. Su sepelio atrajo a tanta gente, que el ejército tuvo miedo de actuar en su contra.

San Tranquilino Ubiarco Robles fue canonizado en 2000 por el papa Juan Pablo II. Sus restos mortales descansan en la parroquia de San Francisco Tepatitlán, en Jalisco, México.

SAN TRANQUILINO UBIARCO ROBLES nos enseña el valor de aceptar con tranquilidad los designios insondables de Dios.

4 de octubre, día de San Francisco de Asís

4 de octubre, día de San Francisco de Asís


Hoy, 4 de octubre, conmemoramos a San FRANCISCO de ASÍS, Fundador.

SAN FRANCISCO DE ASÍS (1182-1226) nació en Asís, Italia, hijo de un comerciante y su esposa francesa, que era noble.

En su juventud, a Giovanni Bernardone lo llamaban “Francesco”, o sea “el francés”, por su ascendencia materna. Era un joven despreocupado y rico cuyo deseo era volverse caballero de la corte.

En la guerra entre Asís y Perugia de 1203, sin embargo, el futuro San Francisco fue capturado y mantenido prisionero por un año. Una enfermedad que contrajo en la cárcel contribuyó a su profunda conversión.

Cuando fue liberado, emprendió una peregrinación a Roma, donde pasó un tiempo cuidando a leprosos. Luego regresó a Asís, y se instaló en la derruida iglesia de San Damián.

Durante sus meditaciones ahí, San Francisco escuchó una voz misteriosa que lo imprecaba para que restaurara la iglesia. Para ello vendió algunas telas del negocio de su padre. Pero luego èste se lo reclamó de manera violenta, seguro pensando que su hijo había enloquecido.

Como reclamación, su padre lo condujo ante el obispo, exigiendo reparación por las mercancías que su hijo había vendido. Cuenta la tradición que entonces San Francisco se despojó ahí mismo de todas sus prendas, renunciando así a su herencia, y salió caminando desnudo de la ciudad.

Los siguientes años, de 1207 a 1209, San Francisco de Asís los pasó haciendo vida de ermitaño. Pasado ese tiempo, regresó al mundo con la decisión de fundar una orden, a la cual llamó de los Frailes Menores, apelando a la humildad que debía de regir sus vidas.

En un principio había reunido en torno a sí a doce frailes, a manera de discípulos, pero conforme la comunidad fue creciendo se dio la necesidad de organizar y sistematizar, así como tener una disciplina en común.

De este modo San Francisco redactó su primera regla, misma que fue aprobada verbalmente por el papa Inocencio III. Éste es el inicio de lo que sería su Primera Orden.

En 1212, una joven noble escuchó sus palabras y se decidió a seguirlo: era Santa Clara. Gracias a su apoyo, se fundaría la Segunda Orden, de hermanas, que llegarían a ser conocidas como Clarisas.

Los siguientes años fueron de peregrinación. San Francisco intentó viajar a Tierra Santa, pero un naufragio lo impidió. Entonces siguió una vida misionera que lo llevó a Dalmacia, y posteriormente al sur de Francia y la península Ibérica.

Su travesía le llevó hasta Egipto, donde fue bien recibido por el sultán Al-Malik Al-Kamil, con quien sostuvo un coloquio que probaba que ambas grandes religiones podían convivir con respeto y armonía, sin necesidad de hacerse la guerra.

En Roma conoció a Santo Domingo, fundador de otra de las grandes órdenes religiosas. De vuelta en Asís se retiró al monte Alvernia, donde construyó una pequeña celda. Ahí ocurrió el milagro de los estigmas, cuando en un arranque místico aparecieron impresas en su cuerpo todas las heridas que había sufrido Jesús en su martirio.

El Poverello, como empezó a ser llamado, fundó también la Tercera Orden, o de los Terciarios, para personas que quisieran vivir en el mundo, pero siguiendo las rígidas reglas de la orden franciscana.

En 1225, San Francisco vio muy minada su salud, perdiendo casi totalmente la vista, y lo tuvieron que llevar con distintos médicos. Al año siguiente, sintiéndose morir, pidió que lo llevaran a su querida capilla Porciúncula, cerca de Asís, donde finalmente falleció.

Son conocidas las anécdotas de San Francisco en las que amansa a un feroz lobo simplemente hablándole y tratándolo como hermano, o sus predicaciones a los pájaros, que cantaban junto con él.

Apenas dos años después de su muerte, en 1228, San Francisco de Asís fue canonizado por el papa Gregorio IX. En 1980, el papa Juan Pablo II lo nombró santo protector de la ecología.

SAN FRANCISCO DE ASÍS nos enseña el valor de renunciar a los bienes materiales.

3 de octubre, día de San Dionisio el Areopagita

3 de octubre, día de San Dionisio el Areopagita


Hoy, 3 de octubre, conmemoramos a San DIONISIO el AREOPAGITA, Mártir.

SAN DIONISIO EL AREOPAGITA (¿?-¿95?) nació posiblemente en Atenas, Grecia, en la época en que todo el Mar Mediterráneo estaba sujeto al dominio imperial de Roma.

San Dionisio el Areopagita era miembro del tribunal supremo de Atenas, llamado Areópago, o Colina de Ares (Areios pagos). Este monte al oeste de la Acrópolis era tradicionalmente un sitio donde los griegos discutían asuntos públicos.

El hecho de que San Dionisio el Areopagita hubiera ocupado ese importante cargo oficial nos revela su pertenencia a la aristocracia de la ciudad.

Cuando San Pablo realizó sus viajes para predicar el cristianismo, había varios lugares en los que las personas se mostraban más renuentes a escuchar sus palabras. Uno de esos sitios fue Atenas, donde habría de dirigirse a gente de amplio mundo intelectual.

Según nos refiere San Lucas, San Dionisio fue uno de los escasos atenienses que escucharon atentamente a San Pablo, sin burlarse ni hacer caso omiso de su prédica. Debido al nombre del sitio donde tuvo lugar el discurso es que recibió el apelativo Areopagita.

Otro Dionisio, obispo de Corinto, escribió en una carta del año 175 que San Dionisio el Areopagita habría sido el primer obispo de Atenas. Otro Dionisio, con el que no debe confundirse, fue San Dionisio, obispo de París, quien también fue posterior.

A principios del siglo VI surgió en Europa un escritor de identidad desconocida que probablemente haya sido sirio, y que escribió obras teológicas firmándolas con el nombre del Santo. A este escritor se le conoce actualmente como Pseudo Dionisio Areopagita.

A San Dionisio el Areopagita se le recuerda como uno de los primeros discípulos de San Pablo.

SAN DIONISIO EL AREOPAGITA nos enseña el valor de escuchar con ánimo abierto a quienes predican ideas nuevas.

2 de octubre, día de San Leodegario de Autun

2 de octubre, día de San Leodegario de Autun


Hoy, 2 de octubre, conmemoramos a San LEODEGARIO de AUTUN, Obispo.

SAN LEODEGARIO DE AUTUN (¿616?-679) nació probablemente en Alsacia, Francia, en una familia de la nobleza franca.

San Leodegarió estudió y fue criado por su tío Dido, quien era obispo de Poitiers; ahí llegó a ser diácono y fue ordenado sacerdote.

En el año 650 ingresó como monje en la abadía de Maxentius, o Maixent, en Poitiers, donde al año siguiente fue nombrado abad, cargo que ejerció por seis años. Durante este tiempo, instauró en la abadía la rígida regla de San Benito.

San Leodegario dejó el cargo de abad por haber sido llamado por la reina Santa Batilda, reina viuda de Neustria (noroeste del reino franco), para que fuera tutor de sus tres hijos. La regencia y el poder eran ejercidos por un oscuro personaje, Ebronio, mayordomo de palacio.

El cargo de San Leodegario, Léger en francés, con la familia real terminó hacia 663, cuando fue nombrado obispo de Autun, la antigua Augustodonum romana.

Durante su episcopado combatió el maniqueísmo, reformó al clero secular, reforzó la disciplina religiosa y promovió la administración del bautismo y los demás sacramentos.

En 673, sin embargo, con la muerte de Clotario III, primogénito de Batilda, los enemigos de San Leodegario se volvieron muy poderosos.

Primeramente, el sucesor, Childerico II, lo exiló a Luxeuil, la actual Luxeuil-les-Bains, aunque regresó tres años más tarde a petición de Teodorico III, cuando Childerico fue asesinado.

Esta oportunidad la aprovechó el más ruin de sus enemigos, Ebronio, quien extrañando el poder vio en el asesinato una manera de recuperarlo, y acusó falsamente a San Leodegario de Autun de haber participado.

Después de hacerlo prisionero, Ebronio ordenó que a San Leodegario le cortaran la lengua y la perforaran los ojos. Pensó que ciego y mudo le sería fácil derrotarlo, pero se equivocó. Dos años lo tuvo preso en un monasterio en Fécamp, Normandía, antes de asesinarlo en un bosque cortándole la cabeza.

La historia de tortura y muerte vil de San Leodegario de Autun sólo consiguieron darle de pronto una gran popularidad, lo cual se ve en el gran número de sitios, iglesias y parroquias fundados hacia esa época que llevan por nombre Saint-Léger.

Su culto fue ratificado canónicamente muy pronto. Los restos mortales de San Leodegario de Autun se encuentran en Poitiers.

SAN LEODEGARIO DE AUTUN nos enseña los riesgos de predicar el bien en el seno de los poderosos.

1 de octubre, día de Santa Teresa del Niño Jesús

1 de octubre, día de Santa Teresa del Niño Jesús


Hoy, 1 de octubre, conmemoramos a Santa TERESA del NIÑO JESÚS, Doctora de la Iglesia.

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS (1873-1897) nació en Alençon, en Normandía, al norte de Francia, en el seno de una familia católica numerosa.

Marie Françoise Thérèse Martin, conocida también como Santa Teresita del Niño Jesús, fue la novena de la prole familiar de Martín y Celia Guérin, relojero y costurera, ambos beatificados en 2008.

De los nueve, los dos hombres y dos niñas fallecieron de muy pequeños. Y de sus cuatro hermanas que sobrevivieron, tres fueron religiosas, y un modelo a seguir para Teresita.

De niña fue más bien débil y propensa a enfermarse, pero entonces tuvo la desdicha de perder a su madre a los cuatro años de edad. Entonces Martín tomó la decisión de mudarse a Lisieux con sus hijas.

Desde entonces, Santa Teresita dio muestras de una religiosidad muy particular; al recibir la Primera Comunión en 1883, su devoción y sus oraciones a la Virgen María y a la “sonrisa de la Madre de Dios” la curaron milagrosamente de una grave enfermedad.

Inspirada en el amor al Niño Jesús, a los 13 años de edad pretendió ingresar con las carmelitas de Lisieux, al igual que sus hermanas Paulina y Marie, sin embargo esto no fue posible por su corta edad.

Con motivo del Jubileo del papa León XIII, Martín decide ir en peregrinación a Roma, y lleva consigo a Teresita. Cuando el Sumo Pontífice pasó por donde ellos estaban para darles la bendición, de pronto ella alzó la cabeza para preguntarle si sería posible que al año siguiente pudiera entrar con las carmelitas.

Sorprendido ante la determinación de la niña, el papa le respondió que sí, si ésa era la voluntad de Dios. Esta experiencia se tradujo en una mayor devoción, y finalmente el 9 de abril de 1888 es admitida con las Carmelitas Descalzas de Lisieux.

A pesar de su frágil salud, siempre fue su deseo ofrecer su propio sufrimiento como sacrificio. Fue la madre superiora quien la nombró Teresa del Niño Jesús, en honor de Santa Teresa de Ávila, y también quien al ver sus sufrimientos la llamó cariñosamente Teresita.

En 1893 fue nombrada asistente de la institutriz de novicias, pero pronto fue ella quien se encargaba de la formación de éstas.

Santa Teresita del Niño Jesús les hablaba del “pequeño camino” para llegar a Dios que es la sencillez del alma. Esto se traduce, por ejemplo, en conservar el buen humor ante las adversidades que no podemos remediar.

Una dura prueba para ella fue la muerte de su querido padre en 1894, pero esto sólo afirmó su santidad. Y además habría de soportar una prueba más terrible, pues enfermó de tuberculosis.

Los últimos años de Santa Teresita del Niño Jesús fueron de horribles penares a causa de su padecimiento. Sin embargo esto no la arredró, sino que la movió a escribir apuntes autobiográficos y pensamientos religiosos.

Finalmente, a los 24 años de edad falleció Santa Teresita, con un crucifijo en la mano y expresando su amor a Dios en sus últimas palabras.

Su libro Historia de un alma fue todo un éxito de la literatura edificante a principios del siglo veinte, traduciéndose casi de inmediato a muchas lenguas.

Santa Teresita del Niño Jesús fue canonizada en 1925 por el papa Pío XI. El papa Juan Pablo II la proclamó Doctora de la Iglesia en 1997.

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS nos enseña el valor de la inocencia y la simplicidad.

30 de septiembre, día de San Jerónimo

30 de septiembre, día de San Jerónimo


Hoy, 30 de septiembre, conmemoramos a San JERÓNIMO, Doctor de la Iglesia.

SAN JERÓNIMO (¿342?-420) nació en Estridón, Dalmacia, la actual Štrigova, en Croacia, en el seno de una familia de cristianos pudientes.

Desde niño, Sofronio Eusebio Jerónimo daba ya muestras del fuerte carácter que le sería propio toda la vida. Estudió en Milán y en Roma, con notable curiosidad por todos los ámbitos del saber.

Al principio, San Jerónimo se sentía más atraído por la lectura de filósofos como Platón o de retóricos como Cicerón, pero según la tradición un ángel se le apareció en sueños cambiándole los libros que sostenía en las manos por las Sagradas Escrituras.

A partir de entonces, la Biblia estuvo siempre en el centro de su vida. Transformado, San Jerónimo decidió entonces expiar sus pecados de mal genio y de orgullo en el desierto, cerca de Aleppo, la actual Halab, en Siria. Cinco años de retiro le sirvieron para comprender que ésa no era su verdadera misión.

De vuelta San Jerónimo en Roma, el papa San Dámaso lo nombró su secretario particular, y posteriormente le encargó la traducción al latín de la Biblia, que originalmente estaba escrita en griego y en hebreo.

La traducción de San Jerónimo, conocida como la Vulgata, o sea la traducción hecha para el pueblo, unificó distintas versiones en un solo volumen de extraordinario estilo, y ha sido por más de mil quinientos años la versión oficial de la Biblia para la Iglesia Católica.

A la muerte de San Dámaso, muchos quisieron elegir a San Jerónimo como su sucesor, pero la fuerza a veces violenta de sus críticas y sus escritos quizás lo hayan impedido. Con cierto desencanto, en 385 decide abandonar Roma y marcharse a Tierra Santa.

Aparte de dominar siete idiomas, San Jerónimo demostró ser un notable director espiritual. Por ese motivo, varias damas de la aristocracia lo siguieron en su peregrinación, buscando llevar una vida de profundo ascetismo, igual que él.

San Jerónimo pasó por Chipre, Antioquía y Alejandría antes de llegar finalmente a Belén, donde fundó cuatro conventos: tres para mujeres y uno para varones.

Los siguientes 35 años los dedicó San Jerónimo principalmente a escribir, viviendo en una gruta cercana a la Cueva de Belén. Ahí desarrolló la mayor parte de su obra, que se caracteriza por su claridad y su profundidad.

A San Jerónimo se le considera uno de los más grandes teólogos de todos los tiempos. Fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1295 por el papa Bonifacio VIII, y canonizado en 1767 por el papa Clemente XIII. Es el santo patrono de los traductores.

SAN JERÓNIMO nos enseña el valor de dominar distintas lenguas.

29 de septiembre, día de San Miguel, San Gabriel y San Rafael

29 de septiembre, día de San Miguel, San Gabriel y San Rafael


Hoy, 29 de septiembre, conmemoramos a San MIGUEL, San GABRIEL y San RAFAEL, Arcángeles.

SAN MIGUEL, SAN GABRIEL y SAN RAFAEL son los únicos arcángeles cuyos nombres aparecen mencionados en la Biblia.

Dentro de la teología, los ángeles son seres espirituales y puros, cuya misión es la de amar a Dios, servirlo y glorificarlo.

Se consideran nueve órdenes angélicos, o “coros”, separados en tres niveles o “jerarquías”. La superior incluye a serafines, querubines y tronos; la intermedia a dominaciones, virtudes y potestades; y la inferior a principados, arcángeles y ángeles.

Así, los ángeles ocupan la categoría más baja en los coros, y los arcángeles, un nivel arriba, serían como los príncipes de los ángeles.

En el Nuevo Testamento únicamente se hace referencia a dos arcángeles: San Miguel y San Gabriel; en la práctica posterior de la Iglesia se agregó también a San Rafael.

En la Iglesia Oriental, la tradición ortodoxa incluye a otros cuatro arcángeles: Uriel, Selaphiel, Jegudiel y Barakiel, y menciona a otros miles.

San Miguel: Su nombre quiere decir: “¿Quién como Dios?” Es el arcángel que se levanta contra Satanás y sus ángeles caídos, y quien libra la batalla para destruir su poder.

San Gabriel: Su nombre significa: “Fuerza de Dios”. Es el mensajero de Dios, portador de buenas noticias: él es quien anuncia a Zacarías el nacimiento de San Juan Bautista, y a la Virgen María el nacimiento de Jesús.

San Rafael: Su nombre se interpreta como: “Protección de Dios”. Es un arcángel protector, encargado de proporcionar la medicina de Dios para curar nuestras heridas espirituales.

Anteriormente se celebraba hoy sólo a San Miguel, pero en la reforma litúrgica de 1969, el papa Paulo VI incorporó en el mismo día también el culto a los otros dos arcángeles, San Gabriel y San Rafael.

SAN MIGUEL, SAN GABRIEL y SAN RAFAEL nos enseñan a amar y servir a Dios.